Recomendaciones para tu nuevo proyecto de inversión

publicado en: Opinión | 0

Proyecto de inversiónEl pasado mes de octubre tuve la oportunidad de participar como ponente en el Master de Dirección de Empresas que la Universidad de Santiago de Compostela imparte en el campus de Lugo. El tema a tratar fue ‘La crisis empresarial’ y, como no podía ser de otra manera, centramos el estudio en la aplicación práctica del derecho concursal.

Surgió un debate interesante sobre determinados aspectos controvertidos de la Ley Concursal y de su aparentemente mal resultado práctico, con amplias consideraciones por parte del público y del ponente. Aparte de hacer un breve repaso por todas las vicisitudes del concurso de acreedores, traté de transmitir a los alumnos unas recomendaciones sobre los proyectos de inversión y el emprendimiento empresarial, tan necesitado en este país.

Cuando un emprendedor toma iniciativa por implementar un proyecto centra toda su atención en los aspectos tradicionales del plan de negocio, y principalmente en las actuaciones necesarias para facturar, vender, llegar a más público, así como en las necesidades financieras del mismo.

Casi todos los emprendedores se olvidan de planificar algo: ¿Qué sucede si las cosas no salen bien?

Aquí es donde yo quiero incidir, y fue motivo de conclusión en la ponencia.

Por ello, os traslado una serie de recomendaciones para vuestras nuevas actividades empresariales:

  1. Fijar siempre un límite financiero de inversión y no superarlo nunca.
  2. Fijar siempre un límite temporal para que el proyecto de sus frutos y no superarlo nunca.
  3. No prestar nunca avales ni garantías personales a las inversiones que debáis hacer, principalmente a las entidades financiaras.
  4. Recordar siempre que la Ley Concursal es el mejor y más potente mecanismo de refinanciación empresarial que existe, concepto muy alejado al que tiene el público.
  5. Buscar siempre asesoramiento externo y nunca tomar una decisión relevante, ya sea de inversión o de desinversión, sin la opinión de un abogado y la de un economista asesor fiscal y financiero.

En conclusión, no basta con aplicar todo el esfuerzo al proyecto de inversión para ponerlo en marcha, sino que hay que pensar también en cómo salir del mismo en caso de que las cosas no vayan bien.

Deja un comentario