NULIDAD DE LA CLÁUSULA DEL AVALISTA POR ABUSIVA

NULIDAD DE LA CLÁUSULA DEL AVALISTA POR ABUSIVA

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Tras el Auto Supranacional del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 19 de noviembre de 2015 (Auto Supranacional Nº C-74/15, TJUE, 19-11-2015), algunos Juzgados están declarando la nulidad de la cláusula del avalista por abusiva.

El mencionado Auto resuelve dos cuestiones prejudiciales planteadas al TJUE acerca de la definición de consumidor, y de la abusividad de la cláusula del avalista, interpretando los artículos 1, apartado 1, y 2, letra b, de la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores.

Dichos preceptos, establecen lo siguiente:

  1. Artículo 1: “1. El propósito de la presente Directiva es aproximar las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados entre profesionales y consumidores”.
  2. Artículo 2: “A efectos de la presente Directiva se entenderá por: «consumidor»: toda persona física que, en los contratos regulados por la presente Directiva, actúe con un propósito ajeno a su actividad”.

El Auto del TJUE concluye que la mencionada Directiva puede aplicarse a un contrato de garantía inmobiliaria o de fianza celebrado entre una persona física y una entidad de crédito para garantizar las obligaciones que una sociedad mercantil ha asumido contractualmente frente a la entidad en el marco de un contrato de crédito, cuando esa persona física actúe con un propósito ajeno a su actividad profesional.

Será el juez nacional quien tendrá que determinar los propósitos de la persona avalista o fiadora.

A tenor del artículo 82 del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, se considerarán cláusulas abusivas

“todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquéllas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato”.

Precisando además que, si el empresario afirma que una determinada cláusula ha sido negociada individualmente, asumirá la carga de la prueba.

La cláusula del avalista es una condición general de la contratación, por lo que le serán de aplicación las disposiciones de la Ley de Condiciones Generales de la Contratación.

Todas las cláusulas abusivas serán nulas de pleno derecho, según el artículo 83 de la Ley General de Consumidores y Usuarios.

Para determinar la nulidad de una cláusula de afianzamiento en un contrato realizado entre el banco y una sociedad mercantil, deberá acreditarse que no ha sido superado el control de incorporación y la comprensibilidad real de la cláusula, no habiendo sido explicada de manera sencilla ni aceptada expresamente por los avalistas.

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